En sus comienzos, la zona del barrio de Retiro estaba alejada del trazado de la Ciudad. A fines del siglo XVII, el gobernador de Buenos Aires, Agustín de Robles, construyó aquí una lujosa casa de campo a la que llamó “El Retiro”, y marcó con ello el comienzo de la progresiva urbanización de este distrito. En 1801 se construyó en el lugar una plaza de toros con capacidad para diez mil espectadores. Con la prohibición de este entretenimiento en la Ciudad, la plaza fue demolida en 1819, pero durante su existencia sirvió como cuartel a los invasores ingleses en 1807, y como establo del Regimiento de Granaderos a Caballo, creado por el general San Martín en 1812. Así, adoptó distintos nombres: se lo llamó Campo de la Gloria luego de la derrota de los ingleses, y Campo de Marte, a raíz de los ejercicios militares que allí se llevaron a cabo. Poco a poco, testigo de importantes acontecimientos de la vida de Ciudad de Buenos Aires, el barrio de Retiro fue adquiriendo protagonismo. A fines del siglo XIX, una epidemia de fiebre amarilla asoló la Ciudad, y las familias de la alta sociedad, que hasta entonces residían al sur de la Plaza de Mayo, comenzaron a trasladarse a esta zona en busca de un aire más saludable. En la actualidad, el barrio de Retiro es uno de los más elegantes de Buenos Aires. Sus amplias plazas, sus residencias señoriales, sus hoteles de lujo y sus altos edificios de oficinas, conforman un mosaico donde convergen el presente y el pasado de esta Ciudad.
